Beneficios

El estilo de vida en la sociedad actual nos obliga a afrontar multitud de responsabilidades, que hacen que nos olvidemos de nosotros mismos y de nuestras propias necesidades. Esto pone a prueba nuestra capacidad de resistencia física y emocional y provoca con frecuencia la aparición de estrés y ansiedad. Todo ello afecta negativamente a nuestro estado de salud y también a nuestra relación con los demás.  
Dolores de espalda, de cabeza, problemas digestivos, cardíacos, depresiones, etc. tienen su origen en situaciones de conflicto por tensión, insatisfacción, ansiedad o desesperanza. Ante estas situaciones, las personas buscamos soluciones tratando de llenar nuestra vida con actividades y ocupaciones que, en el fondo, no terminan de resolver la inquietud que demanda paz interior y bienestar.

  
Con la práctica continuada del Yoga, iremos liberando la tensión a la vez que identificamos todos aquellos elementos que interfieren en nuestra realización y crecimiento personal. Aprenderemos primero a aceptarlos y comprenderlos para después poder superarlos. El Yoga facilita el reencuentro con uno mismo, con nuestra verdadera naturaleza, nos devuelve la seguridad, fortalece la confianza en nosotros mismos, y de esta forma conquistamos un auténtico estado de plenitud. 

 

El hatha yoga posee una singular capacidad de generar mucho más de lo que se pretende al iniciar su práctica:

·         Sólo pretendemos adelgazar, estilizar, pero también la mente se calma y aclara.

·         Esperamos conseguir fuerza y energía, pero se incrementan asimismo nuestra capacidad de decisión y nuestra concentración.

·         Sólo deseamos que no nos duela la espalda, pero de paso nos liberamos de la ansiedad compulsiva.

·         Buscamos tan sólo aliviar el asma, y acabamos descubriendo reservas ilimitadas de energía física y mental.

·         Intentamos reducir la tensión en los hombros y liberarnos  de la tortícolis, y encontramos una nueva fuente de gozo y entusiasmo.

El Hatha yoga está pensado para liberarnos de todas las limitaciones, mediante un reajuste físico y mental sencillo y sistemático. Lo consigue por medio de asana alineación corporal correcta, vinyasa sincronización de cuerpo y respiración, pranayama respiración, y atención.

El resultado es una profunda sensación de relajación y libertad interior. Esta libertad se expresa como un entusiasmo que manifiesta agradecimiento, aprecio y compasión por la vida y por los seres vivos.

El objetivo lo marca el propio practicante y el yoga nunca pide creer en nada, sino lo que uno experimenta por sí mismo.